Canasta Básica

Problema: 

El 13,7% de la población chilena se encuentra bajo la línea de la pobreza. Este segmento tiene muy bajo poder adquisitivo diario lo que los obliga a tener un comportamiento de compra más racionado (en pequeñas cantidades) y periódico, pagando mucho más dinero que el que pagarían si compraran de manera agrupada y esporádica, esto a causa de la restricción presupuestaria diaria que les impone el salario ocasional.
Además este segmento normalmente carece de accesos para movilización ó transporte y habita en sectores de mayor segregación espacial (menos integrados) que los segmentos más acomodados.
De acuerdo a las mediciones de pobreza absoluta, que utilizan como instrumento
“canasta básica de alimentos” (que corresponde a $23.725 pesos mensuales per cápita) define como pobres a aquellos que alcanzan a pagar menos de dos canastas e indigentes a quienes alcanzan a pagar menos de una canasta, podríamos decir que en Chile existen
2.208.000 de pobres y 70.656 indigentes. Esto significa que aquellos considerados “pobres” disponen de menos de $1.581 pesos diarios per cápita y aquellos considerados “indigentes” disponen de menos de $790 pesos diarios per cápita.

Desafío: 

Generar un sistema que satisfaga la canasta básica común que consumen las personas del segmento objetivo a un precio más bajo del que están pagando actualmente.
Considerando la totalidad requerida de bienes o servicios (alimentación, salud, tecnología, transporte, etc.) por un grupo de personas de un barrio/campamento la cantidad demandada sería mayor que si la consideramos por grupo familiar o por individuo.